Personales

Y tu te quejas??

Sin afán de caer en el video inspiracional, este perro me impresionó lo suficiente como para postearlo acá y preguntarme lo siguiente:

Si el teniendo solamente 2 piernas puede hacer esto, a ti ¿que es lo que te detiene?

Respuesta: En efecto, nada.

too fucking lazy…

Veo no sin cierto sentimiento de vergüenza que mi último post fue el 30 de marzo ¡hace 11 días!

En efecto, me ha ganado la hueva, creo que es una cosa fea pero que hacer si es algo que esta permeando casi toda mi vida, se cual es el problema y estoy trabajando en resolverlo pero de mientras hoy es viernes y mi hueva es demasiada.

Por eso mejor un video que definitivamente vale la pena ver… o no.

everybody lies

Todos mentimos…

…en especial la gente que dice que no miente.

Es inevitable, es parte de la naturaleza misma del ser humano, la mentira es un mecanismo de defensa, una barrera, una necesidad hasta cierto punto. Lo hacemos no por que seamos malos o queramos lastimar a la gente a la que le mentimos. Mentimos por el simple hecho de que no podemos evitarlo.

Mentiras pequeñas, mentiras grandes, mentiras que le decimos a los demás, mentiras que nos decimos a nosotros mismos, mentiras blancas, mentiras que nos duelen, mentiras que lastiman, mentiras clásicas como aquella de “yo no digo mentiras”, esa, sin lugar a dudas, es la mentira más grande que he escuchado. Las personas que a lo largo de mi vida la han dicho son las personas que invariablemente más me han decepcionado, las que más me han lastimado.

Me reconozco mentiroso, no uno vulgar, un excelente mentiroso, tal vez por eso soy escritor, amateur pero escritor al fin y al cabo que la veintena de cuentos terminados, los casi 50 bocetos de historias, este blog y las incontables noches insomnes escupiendo mundos en papel no son en vano. Ya lo dijo Juan Rulfo, si me permiten el atrevimiento de citar tamaño monstruo sagrado de la literatura: “Somos mentirosos; todo escritor que crea es un mentiroso, la literatura es mentira; pero de esa mentira sale una recreación de la realidad; recrear la realidad es, pues, uno de los principios fundamentales de la creación.”

Si, yo miento, soy bueno haciéndolo, no me avergüenzo.

Keep on dreaming

¿Que pasaría si tomaras las riendas de tu vida para variar?

“If your dreams do not scare you, they are not big enough” – Ellen Johnson Sirleaf

Me encanta que mis sueños asusten a la gente y la cara que ponen cuando casi puedo oírlos pensando que hay algo terriblemente mal conmigo. Me encanta que mis proyectos me inspiren miedo, el rush que siento cuando se que estoy trabajando por alcanzar mi objetivo y cuando alguien me dice que alguno de mis proyectos no puede hacerse, es tanto como decirme “te reto”. No hay nada en esta vida que me guste más que un buen reto.

Encuentro que esa sensación de que algo no podrá hacerse, de que algo es demasiado complicado o que implica mucho trabajo y esfuerzo, es el motivador mas grande que puede haber en mi vida. Por que las cosas que verdaderamente valen la pena en este mundo, son las cosas que más trabajo nos cuestan. Mi orgullo se ve picado cada vez que miro al cielo y parece que mis sueños se encuentran demasiado lejos. Y es cuando más me concentro y más me esfuerzo, cuando más trabajo y más me enfoco, es entonces cuando cosas increíbles pasan en mi vida.

Uno de los mejores trabajos que he tenido acabó el 31 de Diciembre de 2011, así que, feliz año nuevo para mi ¿no? Pude lamentarme y deprimirme, pude buscar otro trabajo, pude seguir con mi vida como hasta ese momento. No lo hice, en cambio decidí deshacerme de absolutamente todo lo que tenía, juntar todo el dinero que saliera de la venta y tomar un año sabático para irme a viajar por el mundo hasta que no me quedara un peso en la bolsa. Fue sin lugar a dudas una de las mejores decisiones que he tomado y una de las que mas me ha cambiado la vida. Cuando, muchos países, gente, amores perdidos, amigos nuevos, trenes, aviones, días, semanas y meses después regresé a México, solo tenía 12 euros con 50 centavos en la cartera. Pero eso no tenía la menor importancia por que traía el alma limpia, repleta de cosas bellas y mas historias en la bolsa de las que seré capaz de escribir jamás. Me pasaron cosas tan extraordinarias que al contarlas no es raro oír “no puede ser, no te creo”. Y ese justamente es el problema: No creemos. Hemos aprendido a no creer en nada pero sobre todo no creemos en nosotros mismos.

Soy padre de un extraordinario niño de 11 años y si algo se, es que, sin importar lo que pase, siempre voy a seguir mis sueños, se que él lo entenderá, incluso probablemente lo admirará y, espero, aprenderá a soñar y a trabajar por sus sueños sin miedo a comenzar de cero cien veces y una más, tal como su papá. No puedo imaginarme manteniendo una cara ecuánime mientras le digo la mas antigua y famosa de las excusas: Yo tenía un sueño pero entonces llegaste tú y tuve que olvidarme de ese sueño para llevar una vida cómoda y mediocre. Con una declaración así ¿que clase de inspiración podría yo ser en su vida? ¿como lo haría sentir? ¿Culpable, responsable, amargado, resentido?

Cada vez que alguien me restriega aquello de “Haz lo que quieras”, yo contesto, sin rastro de apasionamiento, un contundente “Si, generalmente lo hago”, respuesta que he usado más veces de las que puedo acordarme. Por razones que no puedo entender veo a mi alrededor a gente que no conoce su potencial o que decide desperdiciarlo con pretextos y excusas que se dicen a si mismos hasta que están tan adormecidos que no pueden ya distinguir la frontera entre su zona de confort y el mundo real, así de borrosa, así de peligrosa es esa linea. Pero lo que es verdaderamente triste, es que todas las excusas que esa gente se inventa para no explotar ese potencial y perseguir la grandeza, es que le asusta demasiado tomar las riendas de su vida y decidir, de una vez y para siempre, vivir una vida que valga la pena vivir.

Si, da miedo. El precio es alto, pero una vez que conoces la libertad de seguir el ritmo de tu propio tambor, emprendes un camino que no tiene vuelta atrás.

Ciudad de México Distrito Federal vista aerea nocturna

30 señales de que has vivido en la Ciudad de México demasiado tiempo

Sabes que esta ciudad es la mejor del mundo, has vivido fuera de ella, has viajado a otros países, has fantaseado incluso con la idea de establecerte en otro lugar del mundo, pero cuando piensas en todo lo que tienes aquí, las posibilidades infinitas que encuentras en el Distrito Federal y que no se encuentran en ningún otro lugar, simplemente te dan escalofríos.

Así que como capitalino (si, capitalino, que el chilango es el provinciano que emigra a la Ciudad de México desde su estado-pueblo-ciudad de origen) nacido y criado en esta apocalíptica ciudad me he dado a la tarea de compilar las cosas que nos definen sin importar donde en el mundo nos encontremos.

  1. Te sorprendes cada vez que algún conductor te cede el paso y si vas de peatón es casi día de fiesta.
  2. Cuando tus vecinos de mesa en cualquier restaurante te desean buen provecho los miras sorprendido y no sabes muy bien como reaccionar.
  3. Es tan extraño que un desconocido te dirija el saludo o la palabra que si alguno lo hace piensas que te confundió o que te quiere asaltar.
  4. Si estas en una ciudad en donde el pago del transporte público es responsabilidad de cada persona no puedes evitar pensar “esto en el metro del DF ni de chiste”.
  5. Conoces por lo menos 5 maneras diferentes de llamar a cada delegación política.
  6. Te sorprende no encontrar lugares para cenar… a las 3 de la mañana.
  7. Quedas de ver a tus amig@s para echar cerveza y ponerse al corriente y cancelas 1 hora antes de la cita.
  8. Pasando las Torres de Satélite todo es Cuatitlan Izcalli.
  9. Conoces al menos 10 taquerías diferentes donde aplicar bajón después de la fiesta.
  10. Caminar rápido no es ejercicio, es una costumbre.
  11. Después de ver el metro Hidalgo en un viernes de quincena a las 6 de la tarde ya ninguna aglomeración te da miedo.
  12. Saludas de a compas al bolero, la señora de los tamales, el franelero y el limpiaparabrisas pero no sabes el nombre de ninguno de tus vecinos.
  13. Hablas mas con tu casero que con tus papás.
  14. Ir al supermercado es una aventura que procuras hacer lo menos posible y cuando lo haces siempre terminas comprando cosas que no necesitas y olvidando las que si te hacían falta en casa.
  15. Ubicas por lo menos 15 Sanborns diferentes para pasar al baño en caso de emergencia.
  16. Pasas por Dr. Vertiz con la ventana de tu coche abajo pero le pones la alarma cuando te estacionas dentro de tu casa.
  17. Al menos una vez en tu vida has comprado alguna chachara con los vagoneros del metro.
  18. Pagar $35 por hora de estacionamiento es una tarifa estándar para ti, cualquier precio menor es tema de conversación obligatorio.
  19. Te has echado volados en estado etílico con el franelero para que te rebaje la tarifa de estacionamiento en el Palacio de los Deportes.
  20. Antes de acabar la fiesta checas en Twitter donde están los alcoholimetros y planeas tu ruta acorde a su ubicación
  21. Llevas un conteo de cuantas veces te ha parado el alcoholimetro y la has librado y también es tema de conversación obligado.
  22. Sabes lo que es el Torito y como llegar aunque nunca hayas puesto pie en el.
  23. Ir a la Condesa, la Roma, Chapultepec o Coyoacan son cosas que evitas lo mas posible pero de todos modos terminas yendo.
  24. Salir al cine implica un gasto de por lo menos $500, lo cual es perfectamente normal.
  25. Fumar en un concierto en un lugar cerrado garantiza gente de seguridad rodeándote en menos de 20 segundos, pero de algún modo siempre salgo oliendo a mariguana… ¿que raro no?
  26. Cualquier trayecto que se pueda recorrer en menos de 45-60 minutos es aceptablemente cercano, 30 minutos o menos es sencillamente privilegiado.
  27. Si ves a un turista tomando fotos de algún edificio que no habías notado antes piensas en investigar su relevancia histórica, pero inmediatamente olvidas la idea.
  28. Has aprendido el fino arte de mirar estúpidamente a la nada cuando viajas en el transporte público.
  29. No puedes evitar sentirte sumamente solo en una ciudad con casi 9 millones de habitantes.
  30. Sueñas con el día en que finalmente te vayas a vivir a otro lugar… y cuando finalmente lo logras no puedes dejar de pensar en como regresar.